El correo electrónico se ha convertido en una herramienta esencial de
nuestras empresas. Pero el correo electrónico lleva un añadido desagradable,
el spam o correo basura. Para intentar combatirlo hemos puesto en marcha
nuestro sistema antispam, el Spamicida.
Tal como anunciábamos recientemente, en 2010 el Spamicida procesó 200 millones de mensajes de correo electrónico de los cuales 148 millones fueron considerados correos basura.
Los correos que llegan a un sistema de correo electrónico pasan primero por el Spamicida que determina si tiene virus o es spam. Si lo da por bueno, lo entrega al servidor de correo. Si lo da por malo lo rechaza.
El sistema es altamente configurable para alcanzar las necesidades de las empresas.
El Spamicida es un sistema distribuido con un servidor central que coordina el trabajo de los satélites. Se puede instalar un servidor satélite Spamicida en un servidor que esté en las instalaciones del cliente o en un servidor real o virtual en nuestro datacenter.
Tanto si hablamos de 1000 trabajadores como si es el 10, el fenómeno del spam no le es ajeno. Un sistema de correo fiable es imprescindible para el funcionamiento de las empresas. El spam hace perder mucho tiempo además de ser un método de distribución de virus y troyanos.
Por una lucha contra el spam que sea eficaz se necesitan sistemas y recursos especializados.