A la luz de un claro de luna
donde más calienta el sol
una pareja de indios
hablando estaban de amor.
El era el más valiente de la tribu,
pues era un bravo guerrero,
ella la hija del jefe,
ése que lleva el plumero.
Sus nombres eran
Luna Vacía y Sol Apagado,
decían que se querian´mucho
pero siempre estaban peleados.
¡Cúanto te quiero!,
le decía Sol a Luna,
y lo que aún te querré,
ya que desde la cuna
yo te empecé a querer
y desde entonces no doy una.
Mientes,ella le contestaba,
pues te vas con otras mujeres
cuando aparto la mirada.
Eso no es cierto,amada mía,
son las malas lenguas,
las que nos tienen envidia,
que con esas y otras calumnias
buscan nuestra desdicha.
No me llames embustera,
que yo se que es verdad,
que sales por la pradera
con otras a pasear.
Con estas y otras palabras,
mas o menos semejantes,
siempre discutían
y siempre eran amantes.
El jefe,el del plumero,
ya estaba acostumbrado
y si discutían de nuevo
no les hacía ni caso.
Así termina el romance
del indio enamorado.
Con el paso del tiempo
Sol y Luna se casaron.
treblaesoj
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