Los rumores y el efecto onda

Hace años un hombre regreso a su casa una noche en completo estado de ebriedad. Se había emborrachado para “olvidar “  el hecho que su esposa, lo “engañaba” con un sujeto de abrigo verde, como de militar, con el que sus  vecinos le contaron  se abrazo y beso frente a la propia puerta de su casa, después de estar a solas con el una tarde entera.

 

El hombre cegado por los celos producto de “ lo que le habían contado” ataco a su esposa causándola la muerte violenta, fue arrestado sin resistencia por la policía.

 

Ya en comisaría llega su hijo un joven teniente, al cual le habian avisado de la tragedia ¿adivinan como venia vestido?, Con un abrigo verde, que formaba parte de su uniforme militar los días de frió.

 

El abrazo de un hijo a quien no conocían los vecinos, fue el origen de la tragedia de ella, un rumor de alguien, fue creciendo exagerándose, mas interpretándose, hasta que llego a los oído del esposo insensato y atolondrado. Las burlas veladas, el rumor malintencionado pero persistente hicieron el resto.

 

Todos sabemos que una verdad a medias en muchas ocasiones es peor que una mentira, eso suele ocurrir muy a menudo por desgracia en las comunicaciones verbales.

 

Un amigo mío tiene una forma de pensar sobre los rumores “ 50% considéralos mentira y el otro 50% ponlo en duda” y aunque parezca exagerada, en el fondo esta forma de pensar contiene los ingredientes necesarios, para no tener que aceptar las cosas de por sí, sin analizarlas antes las evidencias que tengamos y sacar nuestras propias conclusiones.

 

 



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