La Norma de Granada; Un método de valoración económica de los árboles ornamentales

La Valoración económica de los Árboles ornamentales, ¿porqué?.

Jordi Chueca i Abancó.
Miembro de la Comisión redactora de la Norma

Cuando hablamos de Valoración económica de los Árboles ornamentales, los que asistimos a este congreso iberoamericano sabemos con seguridad de que estamos hablando, el porqué y de qué hablamos, pero ejercer de tasador o valorador quiere decir mucho más e implica muchas más cosas de las que a primera vista podemos imaginar.

Valoramos Árboles ornamentales básicamente para saber su valor económico, y casi siempre lo hacemos cuando no podemos encontrar Árboles de características similares en el mercado, o sea; si nos encomiendan una tasación, lo primero que hacemos es saber que precio tiene el árbol o uno de similar en el mercado.

Un ejemplo claro y comprensible es el de los olivos milenarios Olea europaea. Cuanto cuestan?, que valor tienen?. La Norma Granada nos servirá para buscar el valor de los olivos, pero en el mercado nos los ofrece a un precio infinitamente más bajo que el de su valor real, en muchos casos debido a una cierta expoliación de los recursos, unas veces agrícolas, otras naturales.

Así un mismo ejemplar situado en la ciudad o en las tierras olivareras de Jaén, o dentro de un invernadero en Gran Bretaña, tiene unos valores muy diferentes.

Nosotros como tasadores debemos saber justificar el valor que nuestro trabajo ha otorgado a un árbol, y más si pensamos que este valor, deberá de ser refrendado si llegara el caso y en última instancia por un juez, el cual no entenderá necesariamente que un mismo árbol tenga diferentes valores económicos, especialmente en una misma zona geográfica.

Por lo que respeta a la Norma Granada, podríamos afirmar que solo tiene sentido si el árbol a valorar es insustituible, pero esto no es del todo cierto. La Norma nos ayuda a encontrar aquellos aspectos que otorgan al árbol su particularidad esencial, es "ornamental".

La determinación de un valor

Sabemos pues que el precio de las cosas, se establece mayoritariamente por el propio mercado es lo que llamamos Ley de la oferta y la demanda.

Excepcionalmente será necesario recorrer a un tasador, que se basará en diferentes elementos, tablas de precios o en un método, pero cuando esto no es suficiente, siempre deberemos buscar nuestro propio método, mi opinión es que debería de ser casi siempre así, ya que nos será más fácil defenderlo delante litigio, actuaremos pues según nuestro Leal saber y entender refrendados si es necesario por la propia Norma Granada.

La subjetividad

Debemos de encontrar la forma que nos permita reducir el uso de la subjetividad. La Norma Granada es un método válido, pero en lo que respecta a los vegetales insustituibles tiende a la subjetividad, especialmente cuando los árboles son de gran porte o de una edad elevada. Esta afirmación, que es cierta, debe matizarse; es subjetiva, no la norma, sino el que la utiliza.

Así pues la Norma nos permite reducir la subjetividad, pero nunca será suficiente, siempre deberemos de aportar cuantas más pruebas y datos mejor, en definitiva el máximo de información, ya que muchas veces la interpretación de nuestra valoración la realizará una persona que en el mejor de los casos, sabrá que un árbol es un vegetal alto y con hojas.

El precio final de las cosas

Les he comentado que es el mercado quién regula los precios, pero quién regula el mercado?. Cito algunos de los aspectos que influyen en el precio de les cosas:

Así pues es muy difícil poder ser exhaustivos y objetivos al realizar una Valoración, porqué habrá muchos factores que escaparan a nuestras posibilidades de saber y conocer, citemos a continuación algunos aspectos que se considera importantes tener en cuenta en una tasación y que seguramente afectarán al valor final de esta:

Estos aspectos podrán verse alterados por tendencias externas como:

Causa – efecto

Ejemplo

Modas, publicidad, marqueting Los almeces son caros, porqué en Barcelona se plantaron muchos.

Los perales " Pyrus calleryana "Chanticleer" son el árbol de moda en Europa

Mano de obra disponible Será más económico producir topiaria en el este de Europa que en Europa occidental.
Excedentes de producción Cuando se terminen de plantar almeces (Celtis sp.)en Barcelona, el mercado estará inundado de ellos.
Si el árbol ha estado cultivado en un vivero o se ha comprado procedente de un transplante ¿Aumentará el precio de los Platanus sp. cuando ya no sean productivos para madera, especialmente en tamaños grandes?
El índice de trasplantabilidad de cada especie Un mismo tamaño de árbol pero de diferente especie puede tener un precio muy diferente (Butia capitata, vs. Phoenix dactylifera)
La posible utilidad del árbol Un mismo árbol puede ser apreciado o desestimado por la misma causa: produce una sombra maravillosa y me evita un cáncer de piel, vs sombra me molesta, no puedo tumbarme al sol.

Así pues vemos como los factores que inciden en el valor final de las cosas, serán siempre determinantes y nunca iguales para unos y otros. Seremos nosotros como tasadores los que deberemos de argumentar la valoración, para inclinar la balanza hacia nuestro lado; pero no obstante. . . . . muchas veces uno siente vergüenza de su profesión, cuando ve dos tasaciones realizadas por dos profesionales de la misma procedencia académica, donde los dos valores resultantes son diferentes como la noche al día.

Si les sirve de consuelo, esto no solo nos pasa a los tasadores de elementos vegetales, que al fin y al cabo son seres vivos, sino que también es normal en profesionales de la arquitectura y la ingeniería civil, los cuales trabajan con tasaciones "inertes".

Los beneficios de los árboles

Aportar en los informes de Valoración, una explicación de los beneficios que los árboles aportan a la comunidad puede servirnos para justificar el valor económico que alcanzan, sabiendo el tasador que son estos beneficios los que les dan su valor final, ya sea sentimental o económico.

El papel importante que juegan sintetizando la energía del sol a través de la fotosíntesis, las ventajas que esta función aporta en cuanto al ahorro en métodos de purificación del aire, pero también el efecto refrigerador de esta función.

Aún hoy los árboles representan una parte muy importante de la alimentación humana (aceites, frutos,. . . ), y no digamos del resto de animales, esenciales para preservar la vida en la tierra.

Los usamos para cocinar, haciéndolos servir como combustible, en farmacia los vegetales representan una fuente importante de suministro de sustancias químicas.

Los Árboles aún hoy están presentes de una u otra forma en cada uno de nuestros hogares. Son la base esencial de la mayoría de zonas protegidas de la tierra, en los parques naturales que son visitados cada año per millones de personas, que a su vez ofrecen trabajo temporal a otros tantos miles de personas que los cuidan (limpieza, protección, señalización, difusión, podas, etc.)

El valor de los Árboles va pues mas allá del que se les otorga en el mercado, y aquí es donde comienzan las dificultades para el tasador, en demostrar que un árbol vale mas que su valor en madera.

Los beneficios y ahorros indirectos que aportan, superan de largo su valor forestal. Este será el apartado más subjetivo de nuestras valoraciones, pero seguramente también el que contribuirá más a dar su valor real.

Si el valor de los Árboles fuese solo aquel por el cual alguien está dispuesto a pagar, seria muy fácil hacerlos desaparecer, de hecho ya se está haciendo en las selvas amazónicas, pero también es cierto que todo el mundo les reconoce su contribución a las mejoras que se han descrito en párrafos anteriores. Así pues será nuestro trabajo defender en cada caso el valor añadido, que aportan en la valoración económica.

No debe preocupar al valorador el que un mismo árbol pueda tener dos precios diferentes, debe preocuparle que estos precios se obtengan con un mal uso o un uso tendencioso de sus conocimientos técnicos.

¿Qué aporta la Norma Granada a la valoración de los vegetales ornamentales?.

La Norma Granada es el fruto del trabajo y estudio de diversos especialistas en valoración y arboricultura, fue auspiciada por la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos y editada en 1990, la primera revisión fue publicada en 1999.

La Norma y muy especialmente su revisión de 1999, han aportado un nuevo concepto en la valoración de árboles ornamentales. El uso de la función polinómica de Richards ya supuso en 1990 un gran avance en la metodología valorativa, y ahora inspirados en otros métodos, se han introducido con mejoras esenciales, los conceptos de toma exhaustiva de datos, ofreciendo al valorador la posibilidad de objetivar al máximo su trabajo.

Muchos estudios, muchas gráficas, muchas horas comparando precios de catálogos de viveristas europeos, nos llevan a afirmar que salvo en los casos en los que el mercado aporta un valor añadido, debidos básicamente a factores coyunturales, la Norma Granada refleja un valor muy cercano al que podríamos estimar real.

Un nuevo método para el cálculo de los daños parciales a las raíces y al tronco de los árboles, se ofrece como novedad mundial, además de una propuesta para la valoración de palmeras, desconocida hasta hoy.

Queda pendiente para futuras revisiones el estudio de la valoración global de parques y jardines y muy especialmente, encontrar un sistema que nos permita conocer mediante la aplicación de una fórmula, cuando un árbol adulto está en fase de senectud, aunque la aportación de los nuevos sistemas correctores ha solucionado largamente el problema que aparecía en la primera edición y nos permite pensar en una muy larga vida de esta segunda revisión.

La Norma Granada por su origen no es de uso exclusivo en el estado Español, sino que puede y debería servir como referente en otros países de la tierra.

Si ustedes están interesados en el método o en su aplicación práctica no duden en contactar con la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos.

Jordi Chueca, La Habana - Terrassa, Octubre de 2001

Bibliografia

Cardells Romero, Francisco , Salvador Palomo, Pedro José, Manual de valoración de árboles y arbustos, Ed. U.P.V. ref. 2000.2329 ISBN 84-7721-955-9

A.E.P.J.P. Método para la valoración de árboles y arbustos ornamentales, "Norma Granada" ed. AEPJP ISBN 84-605-9065-8

International Society of Arboriculture, 1993 Workbook guide for plant appraisal 8ª edición.