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Problemática asociada al arbolado existente en los parques urbanos y periurbanos de nueva creación.

Por Jordi Chueca i Abancó.

Conferencia presentada en el Congreso Internacional de IFPRA en Madrid - Octubre de 1997

AGRADECIMIENTOS

El presente estudio, aún inacabado, ha sido posible gracias a la colaboración de la Escuela Superior de Agricultura de Barcelona, especialmente a Xavier Fábregas i Bargalló, Ingeniero Agrónomo y profesor de la Unidad docente de Jardinería y Paisajismo, al amigo Juanjo Martínez Sabaté, Biólogo e Ingeniero Técnico Agrícola, y a la Empresa ACSA, especialmente a Francesc Faus, por su colaboración al creer en nosotros y contemplar este estudio dentro de su política de I+D.

INTRODUCCIÓN

Mucho se ha escrito sobre los problemas que ejerce la compactación del suelo en las masas arbóreas.

Conocemos los efectos que esta compactación provoca. Hay estudios sobre la densidad del suelo y los efectos supuestos sobre los árboles, pero no encontramos demasiados sobre los efectos directos de esta compactación sobre el arbolado. Esta falta de información nos puso sobre la idea de realizar comprobaciones del estado de la madera de los árboles afectados por la compactación en comparación, a aquellos que en teoría no la sufrían estos efectos.

Presentamos aquí la primera parte del estudio, que se refiere al crecimiento en grosor del tronco del árbol. Actualmente estamos trabajando en los sistemas de reservas del arbolado y su disminución ante el fenómeno de la compactación. En el estudio de las características de los suelos que albergan estos árboles, especialmente en lo referente a la densidad aparente y esperamos poder empezar a finales de verano, con un estudio de la evolución vegetativa de los árboles inoculados con micorrizas.

Esta conferencia se centrará en el estudio realizado sobre pinus sp. por ser la especie dominante en los parques y bosques de la zona de trabajo, y en Cedrus sp. Sin embargo se pretende seguir con la observación de los efectos de la compactación sobre otros árboles especialmente de frondosas. Desde aquí animamos a aquellas personas de otra procedencia geográfica con bosques de caducifólios, a seguir estos trabajos o a ponerse en contracto con nosotros.

El ÁRBOL UNA ENTIDAD BIOLÓGICA

Los árboles son sistemas vivos altamente interrelacionados, cualquier alteración en una parte de su sistema, afectará a la totalidad de este. La compactación es un problema porqué afectará al sistema raíz, pero también a las micorrizas que viven en él y de él, siendo parte esencial en el proceso de crecimiento, también afectará a las reservas del árbol, puesto que una menor capacidad de absorción de nutrientes, impedirá la sintetización del almidón, lo que le llevará a un menor crecimiento general, tanto del tronco como de la copa y las raíces. Este debilitamiento puede provocar la muerte prematura de los árboles.

¿ Cual es el nivel de compactación tolerable ?, no hay respuesta a la pregunta, ya que habría tantas como tipos de árboles, suelos, climas, etc.

Para realizar al presente estudio se localizaron varias zonas hipotéticamente sometidas a compactación en parques periurbanos cercanos a grandes ciudades, con una población de 4.000.000 de habitantes a menos de 20 Km. ( áreas de aparcamientos en parques periurbanos, áreas de picnic, etc. ), de las cuales conocíamos o investigamos aspectos importantes como el año de apertura pública, el año en que se restringió el acceso a los vehículos, etc.

También se ha realizado un estudio de los parques públicos que anteriormente habían sido privados, para ver como el aumento en las intensidades del uso afectaba al crecimiento de la madera. Se trataba de contar los anillos de crecimiento en dirección decreciente, y cuando se encontraba un cambio en este crecimiento, se contrastaba con la fecha de apertura del parque para su uso público.

Este estudio se ha desarrollado básicamente en la zona del Nord-Este de España, principalmente en el área de la Región Metropolitana de Barcelona.

Población

La Región Metropolitana de Barcelona está altamente poblada con 13,07 habitantes/ha de promedio, incluye zonas con un elevado índice de saturación IS =( superficie urbana + superficie urbanizable / superficie total) x 100. Así por ejemplo Barcelona cuenta con 174,32 Hab/ha y un IS del 98,5%.

De los 162 municipios pertenecientes a la Región Metropolitana de Barcelona, en 1.992 sólo 5 disponían de más de 10 m²/hab. de zona verde, ninguno de los 7 municipios de más de 100.000 habitantes, sobrepasaba los 3,21 m²/hab que era la dotación de la ciudad de Barcelona. Esta situación provoca la necesidad de utilizar los bosques cercanos a la ciudad, (algunos de ellos catalogados como Parques Naturales) como zonas de utilización intensiva.

Este aumento en la intensidad de uso de los bosques se detecta especialmente desde hace 25-30 años, coincidiendo con la aparición masiva del coche en nuestro país.

Clima

Con variaciones considerables debido a la orografía de la zona y a la influencia del mar, escogimos los datos climáticos de Terrassa, ciudad cercana a algunas de las zonas analizadas en el presente estudio. 14,6º C, de temperatura media anual, con extremas durante los últimos 20 años de 42,6º C en Julio de 1.982 y -9,5º C en enero de 1.985, a lo largo de estos años se han superado los 35º C en once veranos y se ha bajado por debajo de los -5º C en cuatro inviernos.

La precipitación media anual se sitúa en 664,2 mm, aunque la variable interanual es muy alta, en 1996 se llegó a 1.060 mm. y en 1.970 el año más seco a 469 mm. Otra característica importante a tener en cuenta es la distribución muy dispersa a lo largo del año, así un año muy lluvioso (1.983) con 853,7 mm. tuvo precipitaciones durante el mes de Noviembre de 456,1 mm. La mediana de los días de lluvia es de 95 con precipitaciones superiores a 0,1 mm. en 78 de éstos.

La característica del clima es mediterráneo, de veranos e inviernos secos y primaveras lluviosas pero de poca intensidad, y finales de verano-principios de otoño con fuertes e intensas lluvias.

Suelo

Encontramos diversidad de suelos, aunque dominan los conglomerados y las arcillas en las zonas más llanas y rocas Paleozoicas, calcáreas y gredas Mesozoicas en las zonas más montañosas.

Vegetación

El bosque característico en estas zonas es el mediterráneo, que naturalmente y dependiendo ligeramente de orientación y la altitud, estaría formado por encinares de Quercus ilex , Quercus pubescens , Arbutus unedo, Viburnum tinus, Rhammus alaternus, Ruscus aculeatus, Asparragus acutifolius, Coronilla glauca, Buxus sempervirens, Ilex aquifolium, Rosmarinus officinalis, Clematis vitalba, Hedera helix y otras más , pero debido a la explotación a la que ha estado sometido, se ha visto relegado por el Pino carrasco Pinus halepensis que al permitir más el paso de la luz, impide el crecimiento de muchas de las especies mencionadas anteriormente, apareciendo otras como Erica arborea, Pistacia lentisclus, Euphorbia characias etc.

OBJETIVOS DEL ESTUDIO

La elevada intensidad de uso que genera la conversión de los espacios libres existentes en los alrededores de las grandes urbes, mayoritariamente bosques de Pinus halepensis, como parques forestales y/o periurbanos, provoca una serie de problemas a medio-largo plazo, que con una gestión adecuada, puede mitigarse considerablemente.

La caída prematura de alguno de estos árboles nos permitió iniciar este estudio con el objetivo de encontrar las causas que provocaban estas caídas.

En primer lugar se seleccionaron una serie de parques urbanos y periurbanos, de los que pudiéramos conocer la existencia de arbolado antes de su creación, o algunos datos que nos permitieran contrastar las lecturas que íbamos a tomar de la madera de los árboles.

Estos datos podían ser:

- Año de apertura del Parque

- Año de conversión del jardín privado en público

- Año de creación de zonas de pic-nic

- Matriculaciones de vehículos en la Demarcación de Barcelona

- . . .

METODOLOGÍA E HIPÓTESIS DE TRABAJO

Se aprovechan tocones de árboles caídos o se extraen testimonios de madera, cores, con la ayuda de una barrena de Pressler del interior de árboles en zonas cercanas, sometidos a diferentes intensidades de uso. De esta forma conocemos los crecimientos de árboles de la misma especie en situaciones cercanas, pero con suelos en diferente estado ( cubierto de vegetación, erosionado, compactado, húmedo, seco, etc. ).

Las muestras se compararon entre sí, mediante su colocación en pequeñas piezas de madera, con las fibras orientadas hacia arriba. Posteriormente se pulieron y observaron con la ayuda de la lupa binocular, datando año a año, y comprobando los cambios de crecimiento con las tablas climatológicas de la zona. Muchos cores fueron rechazados, especialmente aquellos con pudriciones internas, que no obligaban a suponer la edad real del árbol, y que creíamos nos llevaban a una subjetividad no deseada. Se fué comprobando si la lectura correspondía con la hipótesis del trabajo: los problemas edáficos debían reflejarse en la madera.

Para la extracción y posterior observación de los testigos, se tuvieron en cuenta posibles problemas derivados de la lectura de los anillos de la madera; a saber:

La madera crece de forma distinta en las zonas que sufren tensión ( torsión del tronco, de ramas principales, etc. ) dependiendo si es de frondosa o resinosa,

La madera crece menos en bosques cercanos a la autotala ( excesiva densidad de población arbórea)

Los anillos de crecimiento no son siempre fácilmente observables, obligándonos al uso de lupas binoculares de 20 a 60 aumentos.

Los cambios en el crecimiento anular de los árboles pueden producirse por cambios en el hábitat ( corte parcial del bosque, desaparición de un edificio, etc. )

Los cambios en el crecimiento anular, pueden deberse a un defecto del árbol producido por patógenos

Los cambios en el crecimiento reflejan los períodos de sequía, de intensas lluvias o de heladas.

La extracción de muestras y su posterior interpretación, se hizo teniendo en cuenta los factores mencionados anteriormente, evitado árboles con crecimientos anómalos, agrupaciones demasiado densas, zonas cercanas a canales de riego, etc.

RESULTADOS

Pinus sp.

Aunque llevamos estudiados varios parques y extraído centenares de muestras de madera, estamos trabajando actualmente ( Mayo de 1997 ) en la extracción de muestras de suelo, que por observación visual ya aparecen compactados. Creemos que con los datos obtenidos, superponiéndolos a los del análisis de la madera se podrán extraer conclusiones para orientar a los gestores y a futuros investigadores. Se ha trabajado especialmente en bosques periurbanos cercanos a grandes poblaciones y con intensidades de uso diferentes.

En el primer caso se comparan Pinus sp. de diferentes zonas, con condiciones de suelo enfrentadas.

 

 

Gráfico 1 media del crecimiento de cada uno de los árboles estudiados, agrupados en dos grupos, B = árboles en situación favorable, sin problemas edáficos aparentes M= árboles en condiciones de compactación aguda ( vehículos, excesivo uso peatonal, etc. )

Si observamos el gráfico 1 apreciamos la diferencia existente entre el crecimiento medio anual de los árboles sometidos a compactación, y el de aquellos que viven en condiciones más favorables.

La media mínima del crecimiento anual de los árboles B es de 0,19 cm. siendo su máxima de 0,71 cm. y la media mínima de los árboles M es 0,14 cm. siendo su máxima de sólo 0,33 cm.

No obstante estos datos pueden inducir a error, puesto que al ser medias no reflejan claramente el problema de la compactación, ya que un árbol con una media de crecimiento alta, puede morir debido a una compactación sufrida hace sólo diez años.

El estudio sobre las especies Pinus, se centró en agrupar los distintos testigos un cuatro grupos :

- Árboles menores de 60 años sin compactación aparente

- Árboles menores de 60 años con compactación aparente

- Arboles mayores de 60 años sin compactación aparente

- Árboles mayores de 60 años con compactación aparente

 

Gráfico 2 Evolución del crecimiento durante los últimos 50 años en árboles sin compactación aparente, con suelo cubierto de vegetación herbácea o ricos en M.O.

Se han agrupado árboles con poca compactación (Gráfico 2 ) y árboles con compactación considerable (Gráfico 3), pertenecientes a las mismas zonas, pero sometidos a intensidades de uso diferentes. Observamos un comportamiento común desde hace 30 años en los dos grupos. Por las características de las zonas se ha atribuido este fenómeno a la aparición masiva de los automóviles, que permite un acceso más masificado a estos parques, algunos de ellos inaccesibles anteriormente, si no era después de un largo viaje en tren y a pié.

Los árboles del gráfico 2 ( suelos no compactados ) presentan unos crecimientos sostenidos durante los últimos cuarenta años, y unos crecimientos por decenio que van de 1 a 3,5 cm de media.

Los árboles del gráfico 3 ( suelo compactado ), presentan crecimientos similares durante sus primeros años de vida, pero desde el período ( 1957 - 1967 ) empiezan un decrecimiento progresivo, debido a lo comentado anteriormente al respecto de la incursión de los vehículos a motor.

En las dos gráficas aparecen árboles que retoman su crecimiento durante el último decenio ( 1987-1997), en unos casos se debe al cierre al tránsito rodado de las zonas a estudio, y en otros a una reacción fisiológica del árbol, anunciando una muerte próxima.

Con la simple observación de los gráficos vemos como los árboles que crecen en suelos compactados, no superan en la mayoría de casos 1 cm/decenio de crecimiento a diferencia de los árboles que se desarrollan en condiciones más favorables (gráfico 2) que presentan en su mayoría crecimientos entre 1,8 y 3,2 cm/decenio.

Gráfico 3 Evolución del crecimiento durante los últimos 50 años en árboles con compactación aparente,

Gráfico 4 Evolución del crecimiento durante los últimos 50 años en árboles de más de 60 años, sin compactación aparente, con suelo cubierto en algunos casos por vegetación herbácea o ricos en M.O.

Gráfico 5 Evolución del crecimiento durante los últimos 50 años en árboles de más de 60 años con compactación aparente.

Cuando observamos árboles de más de 60 años de edad, la casuística anterior se repite; aquellos que viven en mejores condiciones, ofrecen crecimientos mejores ( gráfico 4) que aquellos que viven en suelos compactados ( gráfico 5 ). Independientemente de la edad del árbol. También se observa una disminución del crecimiento durante los últimos treinta años.

Cedrus sp.

Gráfico 6 Evolución del crecimiento durante los últimos 80 años de los Cedrus sp. en suelo no compactado

Gráfico 7 Evolución del crecimiento durante los últimos 80 años de los Cedrus sp. en suelo compactado.

Los árboles del gráfico 6 pertenecen a aquellos que se han desarrollado siempre en suelos no compactados, de jardines privados, con calidad del suelo apreciable, rica en M.O. y en algún caso, con aportaciones de riegos regulares durante toda su vida. Observamos un crecimiento sostenido con picos debidos a factores climáticos y de abandono del jardín durante un cierto período.

La evolución durante los últimos tres decenios es de recuperación y crecimiento sostenido en torno a los 2 cm/decenio.

Si observamos el gráfico 7 perteneciente a otro jardín, observamos el descenso en el crecimiento hasta el decenio 1947-57, pero en este caso no se detecta ninguna mejora posterior, el período 1957-1967, coincide plenamente con la conversión de este jardín en un parque público (1959), único en una ciudad con más de 150.000 habitantes. Podríamos afirmar, que la coincidencia de los dos factores ( climático y presión ciudadana ) ejercen un papel importante en la evolución del crecimiento de estos árboles. El crecimiento de los Cedrus se mantiene estable, con algún síntoma de recuperación pero en ningún caso supera a los árboles del gráfico 6, manteniéndose un crecimiento inferior a 1cm/decenio.

Gráfico 8 Media del crecimiento de la especie Cedrus en diferentes situaciones de compactación

La observación del gráfico 8, nos permite ver la diferencia del crecimiento durante los últimos 40-50 años en los Cedrus sometidos a compactación, en comparación a aquellos que viven en suelos ricos y no compactados.

CONCLUSIONES

La compactación afecta a todos los árboles por igual, una modificación importante en la intensidad del uso del suelo se refleja sea cual sea la edad del árbol.

La coincidencia del factor climático y la presión ciudadana, ejercen un papel importante en la evolución del crecimiento futuro de los árboles

El simple cierre al paso de vehículos y peatones, mejora muchas veces las condiciones de vida de los árboles.

La simple observación del estado externo del árbol, nos puede dar idea del estado real de este, muchos de los árboles que hemos estudiado, han sido observados visualmente antes de proceder a la extracción del core. La observación de pocas acículas, raquitismo foliar, cuellos y raíces del árbol fácilmente observables, debido a la pérdida de suelo, que provoca una falta de estabilidad, y supuestamente la necesidad de aumentar la parte basal del tronco, para ofrecer un mayor punto de anclaje al suelo. Son algunos de los aspectos que debemos de observar, antes de proceder a un análisis más detallado.

Se debe seguir investigando la posibilidad de mejorar las condiciones de vida de los árboles y ver si estos en un estado avanzado de decaimiento, son capaces de mejorar su estado sanitario.

Los sistemas radiculares de los árboles sometidos a compactación, se reducen considerablemente emergiendo de facilmente al exterior. Esta reducción del sistema radicular, conlleva una reducción de la capacidad de absorber nutrientes y una menor posibilidad de generar micorrizas. La pérdida de la capa superficial del suelo, debida a la compactación y a la escorrentía provocada por las intensas lluvias típicas del clima mediterráneo, transforman rápidamente el emplazamiento del árbol afectándolo de diferentes modos:

- Pérdida de la calidad de las capas superiores del suelo, lo que conlleva una menor fuente de nutrientes.

- Pérdida de superficie total de prospección radicular

- Pérdida de la capacidad de sujeción el sistema radicular, que debe seguir sopor- tando el peso total del árbol, hasta que éste pierda parte de sus ramas y hojas.

Estos factores inciden directamente en la estabilidad estructural, provocando caídas prematuras de ramas e incluso de árboles enteros.

 

Las raíces de los árboles objeto del estudio, nunca superaban en su parte más importante los 50 cm de profundidad, motivo por el cual se desaconseja el uso de máquinas aireadoras que profundicen más allá de este umbral de suelo. De la misma forma es totalmente desaconsejable realizar labores de arado en árboles con condiciones estresantes en el aparato radicular, pues estas operaciones van a provocar la muerte de las pocas raíces existentes en el. A la espera de seguir avanzando con nuestros trabajos, recomendamos la mejora del suelo con aportaciones sucesivas de mulch compostado, de no más de 10 cm. para mejorar la estructura del suelo, favorecer el mantenimiento de la poca humedad existente, crear unas condiciones favorables para el desarrollo de micorrizas, que en algunos estudios se han mostrado altamente determinantes en el funcionamiento del sistema árbol.

El trazado de caminos y las áreas de aparcamiento de vehículos en los futuros parques periurbanos con arbolado existente, deberá realizarse teniendo en cuenta la posible afectación a este arbolado.

La protección de los sistemas radiculares con mulch compostado de los desechos de las propias talas del bosque, puede ayudar a mitigar el efecto de la compactación del suelo.

Un protocolo para un mejor conocimiento y mejora del estudio de las reservas de los árboles, debe ser uno de los caminos futuros para determinar de forma fácil el estado sanitario de estos..

Las anomalías detectadas en los árboles del estudio, no tendrían importancia, si no existieran elementos próximos a este arbolado, susceptibles de sufrir una posible caída. Un árbol es peligroso, cuando existen cerca de él " dianas ", estas pueden ser personas, edificios, mobiliario, vehículos, etc.

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